El carretón fantasma es un carruaje encendido en llamas, que está bajo el mando del Diablo, y se lleva a todas las personas que viven en el pecado.
Verlo es un presagio de calamidades y mala fortuna. Esta creencia se remonta a la época de la colonia, y surgió de una practica de aquellos tiempos, sucedida durante la peste negra, cuando esta acabó con poblaciones enteras, y por necesidad los cadáveres se apilaban por montones para transportarse en carretas hasta las fosas comunes.
Lo terrible de aquel hecho, no era en si la transportación masiva de cadáveres, sino que en el afán de evitar que la epidemia se propagara, no revisaban bien a las personas, y muchos enfermos fueron dados por muertos, los cargaron en las carretas, y algunos fallecieron asfixiados o aplastados por los difuntos, mientras que otros se despertaron en medio de una gran cantidad de restos humanos, cubiertos de sangre, y en el horror total.
En cuanto a
las leyendas venezolanas creadas al respecto, se dice que el carruaje es una aparición caraqueña, que se mueve sin ayuda de caballos, y sin la dirección de un jinete, además, esta encendido en llamas y cuando pasa por las calles, inunda el ambiente con el olor de restos humanos que lleva encima.
Otros dicen que es jalado por esqueletos y tripulado por el mismo Diablo.
Se dice que a su paso se escuchan quejidos y tiene como cometido llevarse a todos los pecadores. Aunque en esta ocasión no terminan en las fosas comunes, sino que van de camino directo al inferno, donde las peores torturas les esperan, para hacerles pagar por todos aquellos errores cometidos en vida.
La única forma de escapar de este terrible destino es mantener un buen comportamiento, una petición que resulta muy difícil para algunos.